Todos entendemos como herramientas básicas de estudio los cuadernos, libros y relacionados. Pero algunos estudios han determinado que la risa es una de las herramientas que más ayuda en el proceso de aprendizaje del alumno en el aula, sin embargo no se trata de caer en largas carcajadas, sino más bien de reforzar la motivación del alumno con respecto a la clase.