Para el excepcional músico Beethoven, el genio se compone de un 2% de talento y un 98% de perseverancia en el proyecto. Puede que esto no sea exactamente así, pero lo cierto es que la perseverancia es una cualidad esencial a la hora de conseguir nuestras metas y objetivos. Es por ello que enseñar a nuestros hijos a perseverar es prácticamente darles la llave maestra para solucionar cualquier dificultad o problema que se les presente en la vida.