En la era digital, los libros de papel comparten espacio con tabletas, teléfonos y lectores electrónicos. Es cada vez más común que padres y madres se pregunten si permitir a sus hijos leer en un ebook es beneficioso o, por el contrario, puede resultar perjudicial. ¿Pierden los niños algo importante cuando cambian las páginas de papel por una pantalla?
Este artículo explora los beneficios y riesgos de los lectores de ebook para los más pequeños, con base en estudios recientes y la opinión de especialistas en educación y desarrollo infantil.

La lectura digital, una tendencia que crece con los niños
La lectura digital se ha extendido rápidamente en los últimos años. Muchos hogares cuentan ya con un lector electrónico, y algunos centros educativos lo han incorporado como herramienta de aprendizaje. Su principal atractivo es la comodidad, un solo dispositivo puede almacenar cientos de libros, pesa poco y permite ajustar el tamaño de la letra o buscar palabras al instante.
Los niños, que crecen rodeados de pantallas, suelen adaptarse con facilidad a estos dispositivos. Sin embargo, esa misma familiaridad con lo digital plantea una duda: ¿diferencia el cerebro infantil entre leer en papel o en pantalla?
Diferencias cognitivas entre leer en papel y en pantalla
Diversas investigaciones han encontrado que la compresión lectora puede variar según el formato. Al leer en papel, los niños tienden a recordar mejor la estructura del texto y a realizar una lectura más profunda, posiblemente porque el libro físico ofrece una experiencia táctil y especial que ayuda a orientarse en el contenido.
En cambio, las pantallas, aunque prácticas, pueden proporcionar una lectura más superficial. La posibilidad de saltar páginas, consultar enlaces o distraerse con otras funciones tecnológicas disminuye la concentración, especialmente en edades tempranas.
Sin embargo, esto no significa que los ebooks sean "malos" por sí mismos. Su impacto depende en gran medida del uso que se haga en ellos y del acompañamiento que reciban los niños.
Ventajas de los lectores de ebook para niños
A pesar de las dudas, los lectores electrónicos presentan numerosos beneficios cuando se utilizan de forma adecuada:
1. Fomento del hábito lector
El acceso inmediato a una biblioteca digital puede incentivar la curiosidad y el gusto por la lectura. Algunos niños se sienten más motivados al poder elegir entre muchos títulos y descubrir historias de forma rápida y sencilla.
2. Personalización y accesibilidad
Los ebooks permiten adaptar el tamaño de la letra, el contraste o incluso el tipo de fuente, lo que favorece a los niños con dificultades visuales o dislexia. Además, las funciones de audio o diccionario incorporadas facilitan la comprensión y amplían el vocabulario.
3. Comodidad y sostenibilidad
Llevar decenas de libros en un dispositivo ligero es una gran ventaja para familias que viajan o tienen poco espacio. Además, la lectura digital contribuye a reducir el consumo de papel y transporte de libros físicos, con un impacto ambiental positivo.
Riesgos y precauciones
Aunque los lectores de ebook ofrecen beneficios evidentes, también presentan ciertos riesgos si no se usan con equilibrio:
1. Exposición a pantallas
Aunque los lectores electrónicos con tinta electrónica (como Kindle o Kobo) emiten mucha menos luz que una tableta o teléfono, siguen siendo pantallas. Un uso excesivo puede afectar el sueño y la vista si se utiliza antes de dormir o con una iluminación inadecuada.
2. Falta de contacto sensorial
Para los más pequeños, manipular un libro físico estimula habilidades motrices y sensoriales. Pasar páginas, sentir el peso del libro o incluso su olor forman parte de la experiencia lectora y contribuyen a crear un vínculo emocional con la lectura.
3. Distracción y superficialidad
Si el dispositivo permite conectarse a internet o instalar aplicaciones, el riesgo de distracción aumenta. Los niños pueden terminar cambiando de historia sin profundizar en ninguna, lo que reduce la calidad de su lectura.
La importancia del acompañamiento adulto
La clave no está en prohibir el uso de ebooks, sino en acompañar y orientar a los niños durante su lectura. Los padres pueden establecer tiempos específicos, revisar el tipo de contenido y enseñar a utilizar el lector como una herramienta de aprendizaje, no solo de entretenimiento.
Además, conviene alternar ambos formatos, leer en papel favorece la concentración y la memoria, mientras que los ebooks amplían el acceso y la variedad de títulos. Encontrar el equilibrio entre ambos mundos es el verdadero desafío.
Qué dicen los expertos
Los especialistas en pedagogía y neuroeducación coinciden en que el formato digital no es perjudicial si se introduce de forma adecuada y con límites. De hecho, puede ser un aliado para fomentar el gusto por la lectura, siempre que no sustituya completamente al libro impreso.
Por ejemplo, si decides dar un lector de ebook a un niño, lo mejor es seguir las recomendaciones de expertos como Ediciones Pinsapar, quienes insisten en la importancia de combinar tecnología y pedagogía de manera consciente. La clave, según su enfoque, es que el dispositivo sea una puerta a la imaginación y no una barrera a la atención.
Consejos prácticos para usar un ebook con niños
1. Elegir un dispositivo adecuado. Prioriza los lectores con tinta electrónica frente a las tabletas. Fatigan menos la vista y no ofrecen distracciones.
2. Controlar el tiempo de exposición. La lectura digital debe integrarse dentro de un horario equilibrado, sin sustituir al juego físico o al descanso.
3. Seleccionar libros apropiados. Asegúrate de que los textos sean adecuados para su edad y nivel de comprensión.
4. Combinar lectura digital y en papel. Alternar ambos formatos ayuda a desarrollar distintas habilidades cognitivas.
5. Fomentar la lectura compartida. Leer juntos, comentar las historias o dramatizarlas fortalece el vínculo afectivo y mejora la comprensión.
El futuro de la lectura infantil
La realidad es que los niños de hoy crecerán en un mundo donde lo digital y los físico convivirán estrechamente. En lugar de ver los lectores de ebook como enemigos del libro tradicional, es más constructivo entenderlos como una herramienta complementaria.
La clave está en enseñar a los niños a ser lectores críticos y conscientes, independientemente del soporte. Un buen lector lo será tanto frente a una pantalla como ante un libro impreso, siempre que disfrute del proceso y tenga el acompañamiento necesario.
En resumen, los lectores de ebook no son malos para los niños, siempre que se utilicen con moderación, guía y sentido pedagógico. Pueden convertirse en un excelente recurso para fomentar la lectura y adaptarla a las necesidades de cada niño.
El reto no está en elegir entre papel o pantalla, sino en enseñar a los más pequeños a encontrar placer y aprendizaje en ambos mundos. Leer, después de todo, sigue siendo una de las mejores formas de descubrir el mundo, sin importar si se pasa página o se desliza el dedo.